|
Siesta sin manivelas de toldos

Los toldos automatizados se ocupan de las sombras

“Beber bastante agua. Evitar esfuerzos físicos y descansar en las horas de máximo calor", esta es la recomendación de los especialistas para las altas temperaturas. Es, sin duda, la mejor manera de enfrentarse al calor, como demuestra la tradición de nuestros vecinos del sur. Pero aquellos que quieran relajarse en la terraza o el balcón, necesitarán un toldo automatizado. De lo contrario, antes y después de la siesta tendrán que encargarse de las molestas manivelas – e interrumpir así su descanso.
Cuando están automatizados, los toldos cuentan con un motor, un sensor de sol/ viento y un control. Este sistema mide permanentemente los parámetros atmosféricos y desplaza el toldo, según proceda. Brilla el sol: se despliega el toldo. Sopla un viento fresco: el motor vuelve a recoger el toldo. De este modo se evitan desperfectos en el toldo aunque no haya nadie en casa, por ejemplo, en caso de una tormenta repentina. El automatismo de sol se puede desconectar fácilmente mediante un conmutador deslizante: el toldo se controla pulsando un botón. Puede encontrar sistemas para la automatización de los toldos de distintos fabricantes, pero ninguno como elero. Se trata de una empresa especializada en persianas y artículos de protección solar que además se encarga del montaje.
Siesta ininterrumpida
Además de la comodidad, los clientes que buscan tranquilidad deberían prestar atención a la contaminación acústica. En las automatizaciones, los ruidos del motor pueden llegar a ser muy molestos – especialmente durante la siesta. La solución reside en la nueva generación de motores para toldos, como por ejemplo, la serie RevoLine de elero. Desplazan la protección solar de forma especialmente suave y cuidadosa con la tela. De esta forma se contribuye a alargar la vida útil del toldo para garantizar las siestas estivales del próximo año.

|